jueves, 23 de junio de 2011

EL PARALELISMO EMBLEMÁTICO.


Es una de las formas secundarias de paralelismo en la poesía hebrea de la Antigüedad; un tipo embellecido de paralelismo sinónimo[1], en el cual se usa una figura literaria o imagen de alguna especie para desarrollar el pensamiento. Se llama emblemático[2] porque es el más característico de este tipo de expresión.

Veamos algunos ejemplos:

                      "No te impacientes a causa de los malignos,

                        Ni tengas envidia de los que hacen iniquidad.
                        Porque como hierba serán pronto cortados,
                       Y como la hierba verde se secarán"
                       (Salmo 37: 1, 2).

En el segundo verso se repite la idea del primero. Lo mismo ocurre con los dos siguientes. La idea de no impacientarse se asimila a no tener envidia; “los malignos” son “los que hacen iniquidad.” Ser cortada o secarse es el destino de la hierba; asimismo es el destino de los que obran el mal.

¿Qué figura se utiliza en estos versos? La comparación y un elemento que es tipo de lo pasajero. Se compara a los malos con la hierba. Esta palabra aparece 70 veces en la Biblia. 2 Samuel 23:4 presenta una imagen muy poética en que la hierba es el resultado de la lluvia. Job 5:25 relaciona la hierba con generación o multiplicación abundante. 1 Pedro 1:24,25 cita a Isaías 40:8 así: Porque: Toda carne es como hierba, Y toda la gloria del hombre como flor de la hierba. La hierba se seca, y la flor se cae; / Mas la palabra del Señor permanece para siempre.” Salmos 37:2 expresa la fragilidad y brevedad de la vida humana.

Otro ejemplo lo encontramos en los siguientes versos:

"Serán avergonzados y vueltos atrás
                        Todos los que aborrecen a Sión.
                        Serán como la hierba de los tejados,
                        Que se seca antes que crezca;
                        De la cual no llenó el segador su mano,
                        Ni sus brazos el que hace gavillas.
                        Ni dijeron los que pasaban:
                        Bendición de Jehová sea sobre vosotros;
                        Os bendecirnos en el nombre de Jehová"
                        (Salmo 129: 5-8).

Le invito a hacer un análisis de este fragmento.




[1] El pensamiento fundamental se repite con palabras e imágenes diferentes en la segunda línea del dístico.
[2] Perteneciente o relativo al emblema, o que lo incluye. /  Significativo, representativo.

viernes, 13 de mayo de 2011

FRAGMENTOS DE PRUDENCIO, POETA CRISTIANO DEL SIGLO IV D.C.

He aquí algunos escritos, originalmente en versos, del interesante poeta AURELIO CLEMENTE PRUDENCIO. Les invitamos a leerlos, comentarlos y  descifrarlos. Su clave interpretativa está en la doctrina cristiana y bíblica. Nótese el aporte creativo que hace el vate a la espiritualidad cristiana. Fue uno de los primeros poetas en personificar las virtudes y vicios, representándolo como un combate del alma.

UNA NUEVA RAZA ESTÁ A PUNTO DE NACER; es otro hombre venido del cielo, no del barro de la tierra, como el primero; es Dios mismo revestido de la naturaleza humana, pero libre de las imperfecciones de la carne.

El Verbo del Padre se ha hecho carne viviente; hecha fecunda por la acción divina, y no por las leyes ordinarias de la unión conyugal, una joven le ha concebido sin mancha y va a darle a luz.

Un antiguo y violento odio reinaba entre la serpiente y el hombre; el motivo era la futura victoria de la mujer.

Hoy la promesa se ha cumplido: bajo el pie de la mujer, la víbora se siente humillada.

La Virgen que ha sido digna de dar a luz a Dios, triunfa sobre todos los venenos. La serpiente, ya sin armas, retuerce sobre sí misma con rabia su tortuoso cuerpo, y vuelve a arrojar su impotente veneno sobre la hierba, del mismo color verde que sus impuros anillos.

¿Cómo nuestro enemigo no tiembla, atemorizado por el favor divino hacia el humilde rebaño? Este lobo recorre ahora entristecido las hileras de ovejas sosegadas; olvidado ya de los destrozos, contiene para siempre sus fauces famosas por tantos estragos.

Por un maravilloso cambio, en lo sucesivo es el Cordero quien manda a los leones; y la paloma del cielo, en su vuelo hacia la tierra, quien hace huir a las águilas crueles que atraviesan las nubes y las tempestades.

ME LLAMO LA DISCORDIA; por sobrenombre Herejía; mi dios es cambiante -dice-; ora menor, ora mayor; a veces doble y a veces uno; cuando me place es aéreo o mera aparición fantástica; o es un alma inmanente al mundo cuando quiero burlarme de la divinidad. Mi maestro es Belial; mi casa y mi país, el mundo.

CATEMERINON.

16. Penetra luminoso en los corazones puros, que resplandecen consagrados como templos des¬pués que se han empapado de Dios en sus más íntimos senos.

19. Pero, si advierte que en las intimidades ya consagra¬das nace algún vicio o crimen, en seguida se aleja como de un templo profanado. El remordimiento horrible que sigue siempre a los ardo¬res de la culpa brilla tristemente con densas humaredas, y, perverso, aleja la inocencia mancillada.

25. Y no solamente el pudor y los deseos inocentes cons¬tituyen un templo perenne a Cristo en las más hondas inti¬midades del corazón, sino que ha de comprimirse dentro hasta la unificación completa del asiento, renovado con los alimentos de la fe, evitando los vahos de la crápula.

31. Los corazones no embarazados con las comidas reci¬ben con más gusto al Dios que les visita; éste es el alimento del alma y el sabor deleitable. Mas tú, ¡oh, Padre!, preparándonos un doble alimento, fortificas y llenas de vigor nuestros cuerpos y nuestras almas en ambos convites.

37. Así, tu ínclito poder en otro tiempo nutrió con man¬jar inopinado al hombre arrojado entre los rugientes leones. Los privados de la corte de la cruel Babilonia, juntamente con su tirano, habían condenado a muerte y a ser arrojado a las fieras, para que al momento lo devoraran con sus ham¬brientas fauces, a aquel que execraba la divinidad del metal fundido y que juzgaba un crimen contra Dios el inclinar su cabeza a los pies de una estatua fabricada de bronce.

46. ¡Oh piedad y fidelidad siempre segura! Los fieros leones lamen los pies al santo y temen, sin tocarlo, al que Dios ha nutrido.

49. Se tienden junto a él y humillan sus melenas; su ra¬bia se amansa, y el hambre, refrenada, rodea la presa con fauces no manchadas por la sangre. Y cuando el encarcelado llevaba mucho tiempo y estaba falto de comida, elevó al cielo sus palmas y rogó al Señor, que de él no se olvidaba;

67. “Toma alegre y come con gusto -le dice- los manjares que el Padre celestial y el ángel de Cristo te envían a ti, constituido en tal peligro". Y, tomados los alimentos, Daniel levantó su faz al cielo; y, cobradas las fuerzas con los manjares, "Amén -dijo-, ala¬bad a Yahvé."

73. Así, nosotros, ¡oh Señor, dador de todos los bienes!, fortalecidos con tus dádivas, te damos gracias y cantamos himnos.

76. Tú nos guardas mientras estamos como encerrados por un funesto tirano; esto es, por el torbellino del mundo prepotente, y reprimes la fiera, que va bramando en torno e intenta devorarnos, afilando sus dientes rabiosos de furor, por lo cual te rogamos a ti solo, Dios poderoso.

82. Nos vemos aherrojados, oprimidos, arrollados por los impíos; nos odian, nos despedazan, nos arrastran, nos ultra¬jan; la fe va unida con frecuencia a los suplicios más inicuos.

85. Pero no falta algún consuelo en los tormentos, pues se introduce en las cárceles el alimento celestial, refrenada la ira carnívora de los leones. Si alguno quisiera llenar lo más íntimo de sus arterias be¬biendo ávidamente, a boca llena, no con sorbitos delicados.

91. Éste, saciado por el profeta santo, tomará los manja¬res de los varones justos, que recogen sus mieses para un señor eterno. No hay cosa más dulce ni más sabrosa, nada que pueda agradar más al hombre, que los prenuncios piadosos de un profeta.

97. Tomados estos alimentos, aunque la tiranía insolente nos juzgue rebeldes y nos dé la muerte, y aunque suelten contra nosotros los hambrientos leones, nosotros, confesando siempre a Dios Padre en ti, Cristo Dios, confesaremos siempre la unidad y llevaremos siempre tu santa cruz.

HIMNO 5.

05. Así premió antiguamente a nuestros padres la insigne piedad del Dios único, por cuya pro¬videncia también nosotros nos alimentamos nutriendo el corazón con manjares divinos.

137. Nosotros pasamos esa noche en convivencia santa, con gozo sobrenatural, y aunamos a porfía en la vigilia nocturna nuestras súplicas, que llegan al Señor, y sobre el altar bien preparado celebramos los misterios.

HIMNO 9.

58. Con el alimento de cinco panes y dos pececillos se sacian por completo millares de comensales y se recogen doce canastas de sobras de comida.

61. Tú eres nuestra comida y nuestro pan, tú la eterna dulzura; no puede ya sentir hambre quien recibe tu alimen¬to; no llena el vacío del vientre, pero se nena de vida.

APOTEOSIS.

355. ¿No adviertes, desgraciada, que tú retratas al vivo nuestra pascua y que con las prolongadas figu-ras de la antigua ley representas todo el misterio que contiene la verdadera pasión, la pasión que protege con sangre nuestra frente y que, señalando el rostro, unge la casa de nuestro cuerpo?

430. Se amansaron los getas, y la cruel fiereza de los gelonos, que ávidamente mezcla en sus copas la sangre con la leche, ya bebe el licor precioso de la sangre de Cristo.

PSICOMAQUIA.

59. Después, Cristo Señor que es el verdadero Sacerdote nacido de Padre inefable, ofreciendo su alimento a los dichosos vencedores, entrará en la pequeña morada del corazón puro, dando a conocer el honor de la Trinidad inhabitadora.

64. Después, el Espíritu, unido amorosamente al alma su esposa, la hará fecunda .en obras eternas, aunque antes hubiera carecido de todo fruto. Entonces, la tardana madre, provista ya de su dote, llenará la casa del Padre con un heredero digno.

¿No os acordáis del maná celestial que Dios enviaba a los campamentos de nuestros abuelos, y del que en esta era tardía se ha dado al pueblo, y que es el cuerpo de Cristo? La crá¬pula de la torpe lascivia os arrastra a su inmundo lupanar a vosotros, que os habéis saturado con esos manjares del cielo.

PERISTEFANON.

HIMNO 2.

65. Se ha divulgado que ésta es la costumbre y ésta es la ordenación de vuestros sacrificios, que es la táctica de vuestra sociedad: que beban los sacerdotes en vasos de oro.

69. Dicen, que la sagrada sangre humea en copas de plata y que las antorchas de cera están fijas en candelabros de oro durante vuestros nocturnos sacrificios.

HIMNO 3.

Así, conviene adorar sus huesos, sobre los que se ha levantado un ara. Ella, acurrucada a los pies de Dios, atiende nuestros votos y propicia por nuestros cánticos, favorece a sus pueblos.

HIMNO 11.

169. A tales reconditeces se ha confiado el cuerpo de Hipólito, junto al lugar en que está puesta el ara dedicada a Dios.

171. Aquella mesa dispensadora del Sacramento, hecha al mismo tiempo depositaria fiel de su mártir, guarda en el sepulcro los huesos que ha de premiar el Juez eterno y alimenta al propio tiempo con manjares divinos a los habitan¬tes de la orilla del Tíbet.

175. La santidad admirable del lugar y el ara propicia a los que suplican robustece la esperanza de los fieles con be¬nignas concesiones.

DITOQUEO.

El Señor partió cinco panes y dos peces y saturó con ellos a cinco mil hombres. Con los restos se lle-nan doce canastos. ¡Tanta es la opulencia de la mesa celestial!

APOTEOSIS: Ensalzamiento de una persona con grandes honores o alabanzas. / Escena espectacular con que concluyen algunas funciones teatrales, normalmente de géneros ligeros. / Manifestación de gran entusiasmo en algún momento de una celebración o acto colectivo. / En el mundo clásico, concesión de la dignidad de dioses a los héroes.

PSICOMAQUIA: Poema alegórico que representó el combate por el alma humana entre las virtudes y los vicios personificados.

PARA TRABAJAR EN EL TALLER.



1) Escoja una frase de los versos de Prudencio, y construya un poema a partir de ella.


2) Hemos subrayado en este verso de Psicoquia, las palabras que nos parecen más interesantes. Con ellas, escriba un texto poético.


¿No os acordáis del maná celestial que Dios enviaba a los campamentos de nuestros abuelos, y del que en esta era tardía se ha dado al pueblo, y que es el cuerpo de Cristo? La crá¬pula de la torpe lascivia os arrastra a su inmundo lupanar a vosotros, que os habéis saturado con esos manjares del cielo.


jueves, 5 de mayo de 2011

LA INTERROGACIÓN RETÓRICA.




En Retórica, la interrogación retórica o pregunta retórica es, dentro de las figuras literarias, una de las figuras de diálogo. Se trata de una pregunta que se formula sin esperar respuesta. Puede presentarse bajo dos modalidades: la interrogatio, si la respuesta solo admite un sí o un no, y el quaesitum, si la respuesta tiene que ser más precisa. No es más que una forma suave de afirmación, atenuada por la disposición interrogativa como se expresa, ya que al no esperarse contestación se siente como aserción:

“¿Serás, amor
un largo adiós que no se acaba?”
Pedro Salinas

La palabra Interrogación procede de un vocablo latino "interrogata", que quiere decir "pregunta". No todas las preguntas son figuras de retórica; es pregunta de retórica cuando la misma pregunta encierra una conclusión evidente.

El Diccionario de la R.A.E. define a la Interrogación de la siguiente manera: "Figura de Retórica que consiste en interrogar, no para manifestar duda o pedir respuesta, sino para expresar indirectamente una afirmación, o dar más vigor o eficacia a lo que se dice".

En la Biblia se utiliza mucho la interrogación, como cuando habla de los ángeles e interroga: "¿No son todos espíritus administradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de salud?". (Hebreos 1:14) En este versículo se entiende que no pregunta sino afirma que el ministerio noble de los ángeles en el cielo y en la tierra es un hecho incontrovertible, según se puede comprobar en un salmo: "...que ejecutáis su palabra, obedeciendo a la voz de su precepto. Bendecid a Jehová vosotros todos sus ejércitos, ministros suyos que hacéis su voluntad". (Salmos 103:20, 21)

INTERROGACIONES
Gabriela Mistral

¿Cómo quedan, Señor, durmiendo los suicidas?
¿Un cuajo entre la boca, las dos sienes vaciadas,
las lunas de los ojos albas y engrandecidas,
hacia un ancla invisible las manos orientadas?

¿O Tú llegas después que los hombres se han ido,
y les bajas el párpado sobre el ojo cegado,
acomodas las vísceras sin dolor y sin ruido
y entrecruzas las manos sobre el pecho callado?


El rosal que los vivos riegan sobre su huesa
¿no le pinta a sus rosas unas formas de heridas?
¿No tiene acre el olor, sombría la belleza
y las frondas menguadas de serpientes tejidas?

Y responde, Señor: Cuando se fuga el alma
por la mojada puerta de las largas heridas,
¿entra en la zona tuya hendiendo el aire en calma
o se oye un crepitar de alas enloquecidas?

¿Angosto cerco lívido se aprieta en torno suyo?
¿El éter es un campo de monstruos florecido?
¿En el pavor no aciertan ni con el nombre tuyo?
¿O van gritando sobre tu corazón dormido?

¿No hay un rayo de sol que los alcance un día?
¿No hay agua que los lave de sus estigmas rojos?
¿Para ellos solamente queda tu entraña fría,
sordo tu oído fino y apretados tus ojos?

Tal el hombre asegura, por error o malicia;
mas yo, que te he gustado, como un vino, Señor,
mientras los otros siguen llamándote Justicia,
¡no te llamaré nunca otra cosa que Amor!

Yo sé que como el hombre fue siempre zarpa dura;
la catarata, vértigo; aspereza, la sierra.
¡Tú eres el vaso donde se esponjan de dulzura
los nectarios de todos los huertos de la Tierra!

EL INSTANTE.
Jorge Luis Borges

¿Dónde estarán los siglos, dónde el sueño
De espadas que los tártaros soñaron,
Dónde los fuertes muros que allanaron,
Dónde el Árbol de Adán y el otro Leño?
El presente está solo. La memoria
Erige el tiempo. Sucesión y engaño
Es la rutina del reloj. El año
No es menos vano que la vana historia.
Entre el alba y la noche hay un abismo
De agonías, de luces, de cuidados;
El rostro que se mira en los gastados
Espejos de la noche no es el mismo.
El hoy fugaz es tenue y es eterno;
Otro Cielo no esperes, ni otro Infierno.


“¿Qué es poesía?, dices mientras clavas
En mi pupila tu pupila azul.

¡Qué es poesía! ¿Y tú me lo preguntas?
Poesía eres tú.”
Gustavo Adolfo Bécquer


¿QUÉ SE AMA CUANDO SE AMA?
Gonzalo Rojas

¿Qué se ama cuando se ama, mi Dios: la luz terrible de la vida
o la luz de la muerte? ¿Qué se busca, qué se halla, qué
es eso: amor? ¿Quién es? ¿La mujer con su hondura, sus rosas, sus volcanes,
o este sol colorado que es mi sangre furiosa
cuando entro en ella hasta las últimas raíces?

¿O todo es un gran juego, Dios mío, y no hay mujer
ni hay hombre sino un solo cuerpo: el tuyo,
repartido en estrellas de hermosura, en partículas fugaces
de eternidad visible?

Me muero en esto, oh Dios, en esta guerra
de ir y venir entre ellas por las calles, de no poder amar
trescientas a la vez, porque estoy condenado siempre a una,
a esa una, a esa única que me diste en el viejo paraíso.

PARA TRABAJAR EN EL TALLER.

1) Escriba diversas interrogantes en dísticos, acerca de la Divinidad y compártalas con el Taller.
2) Responda a alguna de las preguntas de los poetas célebres.
3) Busque entre sus propios poemas, uno en que usted utilice la interrogación retórica.
4) Haga una lista de posibles interlocutores no humanos, a quienes dirigir su Poesía.

martes, 25 de enero de 2011

EL LENGUAJE DE JESUCRISTO.


José Ferreira

“¡Jamás nadie habló así!”
Un día el Sanedrín, el órgano máximo de autoridad del Templo y también la máxima autoridad judía, mandó a sus guardias a prender a Jesús. Ellos fueron pero no lo prendieron, respondieron que “jamás nadie habló así” (Juan 7,46). No es difícil deducir que Jesucristo era un excelente comunicador, que se explicaba muy bien. Era un líder que usaba principalmente el recurso de la palabra para mover multitudes hacia sí, eran millares de personas, cuando menos en ciertos momentos de su enseñanza, venían de lejos, haciendo largas caminatas a pie y permanecían junto a Él muchos días. Voy a considerar tres aspectos de su lenguaje: el oratorio, lenguaje por imágenes y el uso de la parábola.

Frente a la multitud.
Jesús habló frecuentemente a la multitud, estos breves trazos reflejan este tipo de comunicación y conservan marcar oratorias bastante nítidas. El primero es la versión de las Bienaventuranzas que vienen en el Evangelio de San Lucas:
Bienaventurados los pobres, porque vuestro es el Reino de Dios.
Bienaventurados los que tenéis hambre ahora, porque seréis saciados.
Bienaventurados los que lloráis ahora, porque reiréis.
Bienaventurados seréis cuando los hombres os odien, cuando os expulsen, os injurien y proscriban vuestro nombre como malo, por causa del Hijo del hombre.
Alegraos ese día y saltad de gozo, que vuestra recompensa será grande en el Cielo, porque de ese modo trataron sus padres a los Profetas.
Pero ¡ay de vosotros, los ricos, porque habéis recibido vuestro consuelo!
¡Ay de vosotros, los que ahora estáis hartos! Porque tendréis hambre
¡Ay de vosotros, que reís ahora! Porque tendréis aflicción y llanto.
¡Ay de vosotros, cuando todos los hombres hablen bien de vosotros, era precisamente así como sus padres trataban a los falsos profetas! (Lucas 6, 20-26)

La primera observación es esta: al contrario de San Mateo, cuya proclamación de las Bienaventuranzas es un bloque homogéneo de ocho declaraciones positivas “eufóricas”, aquí tenemos dos bloques, uno de cuatro bienaventuranzas, y el otro de declaraciones de infelicidad, imprecaciones, malaventuranzas.

Se trata de bloques antagónicos: los pobres se oponen a los ricos; los que tienen hambre se contraponen a los que “están hartos”, se observa la habitual conjunción adversativa que hace la separación de las aguas...

Además del antagonismo, el texto le da gran relevancia a la alegoría y al paralelismo. La reunión de los tres procesos -antagonismo, alegoría y paralelismo- alerta de inmediato para el efecto oratorio de la proclamación, indudablemente, con esta formulación se obtiene un efecto de solemnidad.

Por otro lado, los mismos procesos recuerdan a textos antiguos, como los salmos y la literatura sapiencial, de la tradición del antiguo testamento. Repárese también en el uso de la segunda persona verbal, de la interjección.

Pero existen dos procesos relevantes, comencemos por la paradoja, realmente tiene mucho de paradoja declarar felices a los pobres y a los que tienen hambre ¿Quién de nosotros desearía esa felicidad?

La paradoja es bastante común en San Lucas e indica una orientación importante de su evangelio: el radicalismo de la fuerza transformadora de su mensaje, que a veces tiene aires modernos de izquierda.

Se trata de una orientación muy fácil de ilustrar: en el pesebre, Jesús no tiene la visita de sabios ni de piadosos, pero si la visita de pastores, considerados marginales, por no poder frecuentar la sinagoga. Fueron esos a los que el Niño Jesús quiso de visita. Al hijo pródigo que, en su regreso, se contentaba con se aceptado como criado por su padre, éste le da un fiesta (que escandaliza al hijo mayor). En la Cruz, uno de los dos ladrones tiene palabras de simpatía para con Jesús, que bastan para que él garantice que “hoy mismo” estarán en el Paraíso –sin recorrer un largo período en el Purgatorio, etc.

Hay muchas cosas desconcertantes, inesperadas en este evangelio, atendemos otro proceso, específicamente bíblico, se trata de lo que llamamos el “viraje al pasivo”.

“¡Felices ustedes, que ahora tienen hambre, porque serán saciados!” ¿Saciados por quién?

El judío piadoso, por respeto, evitaba pronunciar el nombre de Dios, eso solo debía ocurrir en contextos de mucha veneración y encontraba estratagemas para lograrlo, uno de los más conocidos consiste en transportar el verbo a la forma pasiva, sin mencionar el agente, identificado sólo por el contexto. La parte final de la frase, podríamos traducirla a nuestro lenguaje poco respetuoso del segundo mandamiento, así: “porque Dios os consolará”

Bien vistas las cosas, el proceso no está sólo en esta Bienaventuranza, aún no nombrado, es siempre Dios la garantía de estas afirmaciones paradojas.

Veamos ahora un texto de efecto oratorio comprobado: "¿Qué fueron a ver al desierto? ¿Una caña agitada por el viento? ¿Qué fueron a ver entonces? ¿Un hombre vestido con ropas finas? Los que usan trajes suntuosos viven regaladamente y están en los palacios de los reyes.

¿Qué fueron a ver, entonces? ¿Un profeta? Sí, Yo os digo, más que un profeta, es Aquel de quien está escrito:

Mando primero a mi mensajero, que prepara el camino delante de ti. Yo te digo, entre los nacidos de mujer, no hay profeta mayor que Juan, pero el más pequeño en el Reino de Dios es mayor que él." (7, 24-28)

Tenemos aquí un generoso elogio, el elogio es casi un lugar común de la oratoria. El inicio del texto está constituido por tres segmentos bastante paralelos, donde la interrogación retórica ocurre seis veces, pero en cada segmento la segunda interrogación funciona también como respuesta a la primera.

Así: ¿Qué fueron a ver al desierto? Respuesta (hipotética): una caña agitada por el viento... he aquí un proceso afín de las llamadas réplicas y contra-réplicas: Jesús imagina una respuesta, una réplica, y argumenta la contra..

Pero estas secuencias de interrogaciones se destinan a crear una expectativa, a hacer misterio, para la revelación siguiente y que esclarece el sentido de la persona del Bautista.

Por dos veces, Jesús asume su autoridad verdaderamente de oráculo, en la segunda vez recurriendo a un juego de palabras y yendo más lejos que la cita de Isaías y sin duda es un texto retóricamente rico, que se repite en Mateo (11, 7-12)

La alusión a los palacios de los reyes es ciertamente un efecto que se nos puede escapar, pues el Bautista no predicaba lejos de Jericó, donde Herodes el Grande mandara levantar tres palacios.

Véase el resultado producido por la intervención:

Y toda la multitud lo escuchó así como los cobradores de impuestos, reconociendo la Justicia de Dios y recibiendo el bautismo de Juan. Pero, al no dejarse bautizar por él, los fariseos y los doctores de la Ley anularon los designios de Dios. (Lucas 7, 29-30)

Obsérvese que los pobres, el pueblo y los cobradores de impuestos, tenidos como marginados, aceptan el mensaje de Jesucristo, y los que tienen el poder, los fariseos y los doctores de la Ley lo rechazan.

La comunicación de Jesucristo con las multitudes se hacía en términos que poseían marcas oratorias claras y, al mismo tiempo, complejas.

El lenguaje por imágenes y su poesía.
Hace tiempo, un escritor judío, llamaba a Jesucristo, “poeta galileo”, no le llamaba profeta, le llamaba poeta. Pienso que hay mucho de poesía en su lenguaje, en particular en el uso que hace de la imagen, hablemos entonces de sus imágenes: de su originalidad, de la frecuencia con que surgen, de su expresividad...

Comencemos por la imagen de la “caña agitada por el viento” del texto anterior, que está casi a la letra en San Mateo. Juan el Bautista enseñaba junto al Jordán, sobre todo próximo a la desembocadura del Mar Muerto, donde estaba su segunda tierra, Qumram, si es que es cierto –por lo menos probable_ que pasó allí varios años.

En el Jordán y en algunos aguadores próximos, había cañaverales, el pueblo de Israel iba a oírlo y el oyente de Jesucristo sabía eso, por lo que la imagen de la caña radica en una realidad de observación familiar al receptor, en donde se descubre el alcance simbólico.

Todos sabemos que muchas veces es difícil darle un aire de gracia a nuestro lenguaje, cuando mucho, nos socorremos de una y otra imagen, de una u otra hipérbole, que es la más de las veces un lugar común. Muchas veces ni eso ocurre, pero en el lenguaje de Jesucristo es muy frecuente que se descubra esa poesía, las potenciales simbólicas de las realidades que lo rodean.

Véanse algunos ejemplos:

Mirad los lirios del campo (Mt 6, 28) es una imagen primaveral; La mies es grande pero los trabajadores son pocos (Lc 10, 2) imagen unida a la recolección del trigo; Sed simples como palomas, prudentes como serpientes (Mt 10, 16) el espacio desértico de Judea explica mejor la mención de la serpiente; Vos sois la luz del mundo (Mt 5, 14) en sentido común, la luz del mundo es el sol, ser la luz del mundo es iluminar todo como el sol. Parece que esta imagen tiene que ver con cierta iluminación nocturna en el Templo; Yo soy el Buen Pastor (Jn 10, 11) esta imagen pastoril, con tradición bíblica hace más sentido en las tierras judías; Vine a traer el fuego al mundo (Lc 12, 49) imagen usada cuando, los incendios consumen una casa, unas plantas, la floresta entera, en este caso, el fuego debe abrasar el mundo entero; No tengan recelo, en el futuro serás pescador de hombres (Lc 5, 10) este era un lenguaje apropiado para Pedro.

No necesita de más pruebas que la imagen era muy frecuente en el lenguaje de Jesucristo, sus imágenes eran expresivas, y siguen teniendo la misma vitalidad y la misma capacidad de sorprender como hace dos mil años.

Pero sus imágenes ¿sería que surgían siempre del espacio circundante? Como en Álvaro de Campos.

Nadie queda prisionero de un proceso aunque lo valorice, se complementa con los otros, se unen. En los ejemplos siguientes, aunque la proximidad a la realidad circundante sea grande, sentimos que las cosas ya no pasan de la misma forma, ya no es tanto el momento concreto, la ocasión que hace surgir lo hallado.

Nadie echa vino nuevo en odres viejos (Lc 5, 37)
¿Un ciego puede guiar a otro ciego? (Lc 6, 39)
No son los que tienen salud los que necesitan del médico (Lc 5, 31)
Esfuérzate por entrar por la puerta estrecha (Lc 13, 24)
El reino de los cielos es semejante a un negociante que buscaba perlas finas (Mt 13, 45)

Véase ahora como una idea puede llamar a una imagen:
¿A quién se comparan los hombres de esta generación? ¿A quién son semejantes’
Se parecen a los niños que, sentados en la plaza, se interpelan unos a otros: “Tocamos la flauta y no danzaste”
Entonamos lamentaciones y no lloraste” (Lc 31-32)

¿A quién, pues, se comparan los hombres de esta generación? ¿A quién son semejantes? Son preguntas de claro tenor literario, sobre la adecuación y la expresividad de la comunicación y no son un caso aislado.

Nótense algunos ejemplos que siguen al texto de Lucas de la Bienaventuranzas:

No hay árbol bueno que dé mal fruto, ni árbol malo que dé buen fruto. Cada árbol se conoce por su fruto: no se cogen higos de los espinos ni uvas de los abrojos.

El hombre bueno, saca los que es bueno del tesoro de su corazón, él que es malo, del mal tesoro saca lo malo, pues la boca habla de la abundancia del corazón. (Lc 6, 43-45)

Entonces:
Voy a mostrarles a quien se asemeja todo el que viene conmigo, que escuchas mis palabras y las pone en práctica: es semejante a un hombre que edifico una casa, cavó profundo y sentó sus cimientos sobre la roca. Sobrevino una inundación, el torrente arremetió con violencia contra aquella casa pero no la derribó, por haber sido bien edificada (Lc 6, 47-48)

Sabemos que Álvaro de Campos es un grande creador de imágenes, que le surgen de inmediato de la experiencia, prestemos atención a algunos ejemplos cogidos de sus poemas:

No tiré billete para la vida,
Cerré la puerta del sentimiento.
Compren chocolates a la criatura a quien seguí por error
Y quiten el letrero porque el mañana es infinito.
Pero tengo que hacer la maleta,
Tengo por fuerza que hacer la maleta
La maleta
Grandes son los desiertos, y todo es desierto
¡Come chocolates, pequeña, come chocolates!
Mira que no hay más metafísica en el mundo sino chocolates
Mira que las religiones sólo enseñan la confitería
¡Come pequeña sucia, come!

Existe ciertamente algún parentesco entre la renovación del repertorio de imágenes que encontramos en el lenguaje de Jesucristo y renovación semejante tan evidente en Álvaro de Campos, poeta sensacionalista, cuya Oda Triunfal, por ejemplo, vive principalmente de descubrir el potencial simbólico de los productos de la tecnología más reciente, de la trepidación de lo actual.

En los siguientes versos de Pessoa podemos descubrir alguna aproximación de la comparación de Jesús que habla de los mudos que juegan en la plaza:

Gato que juega en la calle,
Como si fuera en la cama...

Es común a los dos textos tanto el juego como el carácter urbano del espacio.

Hablar por parábolas
No se puede hablar del lenguaje de Jesucristo sin asignarle el lugar que la parábola posee en su enseñanza. Pero esa no es la parte más difícil de mi tarea, pues leí hace algún tiempo un óptimo libro sobre las parábolas, escrito por un pastor protestante suizo, fue traducido al portugués por un colega mío de juventud, sin ser muy extenso, tiene muchas cosas originales, voy a coger de esto algunas ideas.

Jesucristo fue un eximio parabolista, pero no inventó la parábola, hay muchas razones para creer que era común en la enseñanza rabínica de su tiempo, pero Jesucristo rejuveneció el proceso, lo alarga en términos temáticos y lo aproxima a lo cotidiano y hace pasar a través de él su mensaje lleno de novedad.

Su parábola, como la Fábula de Esopo, surge a la mitad del diálogo y surge sobre todo cuando el diálogo está amenazado, todos hemos tenido la experiencia de ver un diálogo donde ya no existe la comunicación, donde cada uno de los interlocutores se ven llenos de sus razones, pero no pasan de un interlocutor al otro.

En su diálogo con los fariseos, con los saduceos, con los rabinos, Jesucristo ha de haber enfrentado muchos casos así, pero lo mejor es ver como pasaron las cosas y notar que el texto que no es una parábola, tiene encajada una parábola, así que en vez de leerlo, voy a parafrasearlo.

Jesús fue convidado a casa de un fariseo llamado Simón (Lc 7, 36-50) podemos imaginar la situación existente. Habría una sala, la didvisión de la casa, de la que quizá tenía cuando menos una, lpero vamos a suponer que cuando menos tenía dos. En una de las divisiones se encontraba Jesucristo con su anfitrión y estarían también algunos hombres con ellos; era una reunión masculina, machista, las mujeres no se encontraban allí. Aquellos hombres podrían haber estado sencillamente medio sentados en el piso, sobre esteras, en el centro, habría algo como un travesaño y tal vez no hubiera mesa y con certeza no había cubiertos. La reunión se desarrollaba sin sobresaltos.

Aquel conciábulo masculino, va a ser sacudido por una mujer que llega de fuera, ciertamente no dice ninguna palabra, pues es mujer; pero se arrodilla a los pies de Jesucristo y comienza a llenarlos de perfumes y a enjugarlos con sus cabellos; como si ese gesto no fuera ya un enorme despropósito, acontecía que la mujer no era de buena fama, para Simón, era una pecadora, una impura, cuya presencia volvía todo impuro, y un fariseo era muy celoso de su pureza.

Además de eso, el gesto de la mujer era un gesto de gran intimidad, que embarazaba a la gente, que amenazaba la imagen de Jesucristo, Simón se pone a pensar: si este fuera profeta, sabría... en fin, un embrollo.

El diálogo entre Jesús y Simón no tiene hipótesis, por un lado, está Jesucristo, siempre pronto a extender la mano al marginado, a aquel que fue puesto en los grados más bajos de la escala social o moral, y del otro lado, está Simón con sus certezas fariseas, está por tanto en la hora de surgir la parábola. Jesucristo toma la palabra:

“Simón, había un señor muy rico que tenía dos deudores, uno le debía una cantidad fuerte y el otro apenas algún dinero, como ese señor era bueno, perdonó a los dos. Dime ahora, ¿cual de los dos deudores ha de quedar más agradecido?

“Aquel al que más se le perdonó” responde Simón. Muy bien, concuerda Jesucristo.

A partir de ese momento sólo hay que transferir este acuerdo conseguido en la ficción para aquella situación real, teóricamente, aquella mujer tenía para Jesús una gran deuda y Simón una deuda pequeña, Jesús los llamó al Perdón de Dios, perdonó a los dos, ¿Quién ha de quedar más agradecido? Y ¿Quién se mostró más agradecido?

La mujer había ido más lejos que Simón en el descubrimiento del sentido profundo de su persona. Hay en esta parábola, como en otras, un aspecto que merece atención, su aspecto autobiográfico, esto es, aquí como en otras ocasiones, dentro de la parábola, está el modo como Jesucristo ser relaciona con las personas, nombradas marginadas, Él viene para perdonar, para llamar a la dignidad, la libertad de hijos, por eso, su parábola la comentan los hechos e inversamente, los hechos de Jesús explican la parábola.

Las cosas no son tan sencillas como las presento, era preciso ver, por ejemplo, el camino de la parábola desde su presentación original hasta encontrarnos con el evangelio, en grupos donde no se señalan generalmente las circunstancias en las que surgió, la parábola larga del contexto espacial, temporal y cultural, de un tipo concreto de preocupaciones, se aísla, se traduce para otra lengua y cultura, se dirige a un auditorio diversificado... Más tarde será leída como alegoría.

Pero recordemos esto: la palabra parábola en el vocablo portugués y los que corresponden en español, francés e italiano derivan de parábola, esta tiene un tiempo de sucedido incontroversial, oigamos al menos otra parábola, es la del patrón que llama a los trabajadores a su viña, se previene que al final el oyente se siente defraudado, cree que hubo injusticia, pero ese sentimiento es premeditadamente provocado:

La sensación de injusticia se nos impone, hallamos que el dueño de la viña benefició a quienes trabajaron menos, que usó su dinero de una forma poco razonable, según nuestro entender de las relaciones laborales, cuando menos debería beneficiar también y principalmente a quien aguantó todo el día, pero la injusticia no existe en la lógica del parabolista, al final, la familia de aquellos hombres que fueron llamados más tarde también necesitaban comer, la noche iba a ser igualmente larga para todos ellos, y él era dueño de su dinero.

Pero parece que debemos de ver un valor simbólico en el dinero, es la totalidad, quien vino, quien respondió positivamente al llamado tiene derecho a la totalidad, el hijo pródigo tiene derecho a volver a ser hijo, no va a ser más un criado, aquellos trabajadores que respondieron positivamente al llamado van a ser generosamente recompensados. Dios llama, llama siempre y a cualquier hora, en su liberalidad sin límites, da la recompensa total siempre que haya respuesta afirmativa, no actúa como contable, quiere sólo empeño, pasión, hasta porque:

El Reino de los Cielos es también semejante a un negociante que busca perlas finas.
Habiendo encontrado una de gran valor, vende todo y compra la perla.

Jesucristo está sin duda lejos de aquella imagen meliflua que alguna vez quisieron hacer, y del que el propio Eca de Queiroz no se liberó y hay otras muchas así, exige a sus oyentes que piensen.

Conclusión
El lenguaje de Jesucristo está lleno de variedad, de adecuación al momento, de frescura innovadora, poética, se ve que sus palabras cuadran perfectamente con el ambiente cultural que las fuentes conocidas nos indican que era en la época de su enseñanza. Véase, por ejemplo, como aquel lenguaje se une tan íntimamente al paisaje galileo y judío, al nivel físico y humano, a lo cotidiano: por las actividades pesqueras, por la actividad pastoril (el pastor, las ovejas) por la actividad vinícola... está dirigida hacia la vida apartada de los pobres, está hacia los grandes señores con sus sueños y sus viajes, a su administrador, al juicio...

No es un lenguaje descolorido, intelectual, para iniciados, pero para todos, es próximo su experiencia a sus destinatarios, llena de vivacidad, constantemente marcada por la sorpresa, donde la imagen, la hipérbole o la antítesis, la parábola, la interrogación retórica surgen con entera naturalidad.

Es un lenguaje fácilmente memorizable, ciertas imágenes y parábolas no se olvidad y remiten inmediatamente para el mensaje que quieren transmitir, existe en este lenguaje gran eficacia comunicativa, si no fuera sí, no sería el Emanuel, “Dios con nosotros”, no necesitaba recalcare lenguajes ajenos, de filósofos antiguos para comunicar su experiencia de Dios.

Nótese que este lenguaje no tiene paralelo en los restantes escritos del Nuevo Testamento, tiene un estilo propio, inconfundible, que no se repitió.

Para terminar unos versos de Pessoa, no son para el quizá, pero...

Grande es la poesía, la bondad y las danzas...
Pero lo mejor del mundo son los niños,
Flores, música, la luna y el sol que peca
Sólo cuando, en vez de crear, seca.

Más que esto
Es Jesucristo,
Que no sabía nada de finanzas,
Ni consta que tuviera biblioteca....

PARA TRABAJAR EN EL TALLER.
1) Utilice en una poesía las técnicas de antagonismo, alegoría y paralelismo.ç
2) Consulte en su diccionario el significado de “paradoja” y entregue algunos ejemplos en Literatura.
3) Construya algunas frases con sujeto pasivo.
4) ¿En qué ocasiones encontramos “réplicas y contrarréplicas” en un texto literario dado?
5) Investigue acerca de la vida y obra de Álvaro de Campos.
6) Descubra en el diccionario el doble significado de "poeta" y elabore algunas conclusiones.
7) Escriba un poema usando las imágenes que utilizaba Jesús (lirios, mies, trigo, etc.)

miércoles, 15 de diciembre de 2010

LA POESÍA HEBREA EN LA ANTIGÜEDAD.

A diferencia de la mayor parte de la poesía moderna occidental, la poesía hebrea no depende de un esquema de versos con acento y rima que se repiten en forma regular. Su acento es irregular y su rima, si existe, parece ocasional o accidental.

Para los que deben leer la Biblia en una traducción, la base métrica más significativa del verso hebreo consiste en la simetría equilibrada de forma y sentido conocida como paralelismo.

El primer erudito que examinó a fondo la naturaleza de la poesía hebrea y colocó su estudio sobre una base firme fue el obispo Robert Lowth, profesor de Oxford. En sus Lectures on the Sacred Poetry of the Hebrews (Disertaciones sobre la poesía sagrada de los hebreos) (1753), Lowth designó la tendencia de la poesía hebrea a disponer sus declaraciones en pares, como un sonido y su eco, como paralelismo de partes de un todo.

Watts-Dunton lo ha llamado "ritmo de sentido", y Van Dyke lo ha descrito como "ritmo de pensamiento".

De este elemento característico de la estructura de la poesía hebrea, Stanley dice: "Los golpes rápidos como de alas alternadas, la palpitación como del corazón acongojado, que se han descrito bellamente como la esencia de la estructura paralela de todo verso hebreo, corresponden exactamente con el juego interminable de sentimiento humano y con la comprensión de toda edad y nación".

Es digno de destacarse que este rasgo poético se ha traducido casi intacto al castellano. Aunque se desconoce el origen del paralelismo, debe observarse que el elemento del paralelismo, como rasgo característico de la poesía hebrea, es compartido por otras literaturas antiguas tales como la egipcia, la asirio-babilónica y la cananea.Puede verse un ejemplo de paralelismo de estructura en su forma más simple en el así llamado "Canto de la Espada", o "Canto de Lamec" (Génesis 4: 23, 24), que probablemente es el más antiguo ejemplo de poesía de la Biblia. En este "Canto de Lamec", de seis líneas, aparece la estructura paralela del verso hebreo en su sencillez máxima. La poesía está formada por tres dísticos sinónimos o paralelos:

"Ada y Zila, oíd mi voz;
Mujeres de Lamec, escuchad mi dicho:
Que un varón mataré por mi herida,
Y un joven por mi golpe.
Si siete veces será vengado Caín,
Lamec en verdad setenta veces siete lo será".

Habiendo comenzado con este ejemplo, pasamos a dar una explicación y ejemplificación más completas del principio del paralelismo como principal factor determinante del verso hebreo.

FORMAS PRIMARIAS DE PARALELISMO.
Se reconocen en general tres formas primarias de paralelismo:

1. Paralelismo sinónimo, en el cual el pensamiento fundamental se repite con palabras e imágenes diferentes en la segunda línea del dístico. Veamos el siguiente ejemplo:

"Juntaos y oíd, hijos de Jacob,
Y escuchad a vuestro padre Israel"
(Génesis 49: 2).

"Sol, detente en Gabaón;
Y tú, luna, en el valle de Ajalón"
(Josué 10: 12).

"Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el Corazón;
El precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos"
(Salmo 19: 8)

2. Paralelismo antitético o contrastado, en el cual el pensamiento de la primera línea de un dístico es explicado más ampliamente por su contraste o inversión en la segunda línea. Por ejemplo:

"Así perezcan todos tus enemigos, oh Jehová;
Mas los que te aman, sean como el sol cuando sale con su fuerza"
(Jueces 5: 31)

"Porque Jehová conoce el camino de los justos;
Mas la senda de los malos perecerá"
(Salmo 1: 6)

"Como rugido de cachorro de león es la ira del rey,
Y su favor como el rocío sobre la hierba"
(Proverbios 19: 12)

3. Paralelismo sintético o tácito, en el cual la segunda línea del dístico añade un pensamiento a la primera como para completarla, aumentarla o intensificarla. los dos versos pueden tener una relación de causa y efecto, premisa y conclusión, proposición y suplemento, etc. Por ejemplo:

"Pero yo he puesto mi rey
Sobre Sión, mi santo monte"
(Salmo 2: 6)

"Jehová miró desde los cielos sobre los hijos de los hombres,
Para ver si había algún entendido,
Que buscara a Dios"
(Salmo 14: 2)

"Mejor es la comida de legumbres donde hay amor,
Que de buey engordado donde hay odio"
(Proverbios 15: 17)

"Responde el necio como merece su necedad,
Para que no se estime sabio en su propia opinión"
(Proverbios 26: 5)
"Se apresura a ser rico el avaro,
Y no sabe que le ha de venir pobreza"
(Proverbios 28: 22)


PARA EL TALLER:

1) Cada participante saque seis textos de cajita de Pan de Vida y aparte proverbios u otros textos poéticos en dísticos.

2) Identifique qué paralelismos utilizan.

3) Escoja un dístico y escriba un poema que se inicie con la primera frase y finalice con la segunda.

4) Escoja varios proverbios o salmos en dístico y cambie la segunda parte de cada uno, utilizando los diversos paralelismos. Luego construya un poema que incluya todos o algunos de los dísticos reelaborados.

Nota: Los textos tomados de la Biblia escríbalos entre comillas o en cursiva. También puede utilizar el texto como epígrafe, al inicio de la poesía.

martes, 19 de octubre de 2010

RELIGION E IDENTIDAD DEL PUEBLO MAPUCHE EN LA AMERICA PREHISPANICA.


María Elena Riveros E.
Magíster en Estudios Latinoamericanos [1]

Entre los mapuches existe una estrecha relación entre su identidad cultural como pueblo y su identidad religiosa. Autores como Foerster plantean que la identidad del mapuche, que se liga a la tierra y a la naturaleza, se une "hasta confundirse" con lo sagrado, representado por las divinidades y antepasados. El rito convoca y reúne al pueblo mapuche, lo que persiste hasta hoy. Por otra parte, la perspectiva antropológica nos enseña que "los símbolos religiosos sintetizan el ethos[2] de un pueblo y su cosmovisión[3], relacionando una estética[4] y una moral con una cosmología[5] y una ontología[6]".

La religiosidad del pueblo mapuche comparte ciertos rasgos con la mayoría de las religiones indígenas del mundo. Estas religiones intentan dar respuesta a las preguntas que el hombre y la mujer se hacen frente a su medio ambiente, según lo que ellos perciben de la naturaleza, en sus relaciones con ella, en sus efectos sobre los seres y las cosas de este mundo. Surge así un sistema de relaciones con el mundo superior y las divinidades (que son la fuente de todo), y un sistema de actos o gestos que expresan estas relaciones (los ritos). El modo cómo se percibe el universo y las relaciones de los seres humanos dentro del universo, determina en gran medida cómo hombres y mujeres perciben la presencia divina. Así, los pueblos que viven cerca de la tierra tienden a ver la presencia divina en la naturaleza y es allí donde realizan los encuentros rituales, cuyo propósito fundamental es reforzar los lazos de lo humano con lo divino.

Se puede afirmar que la religión mapuche comparte tres características con la mayoría de las religiones indígenas. Es una religión cósmica, es animista y es chamánica. Lo primero, que se refiere a la búsqueda de un fundamento, es característico de cualquier religión y concierne a las referencias del mundo profano al poder divino que lo sustenta; lo segundo quiere decir que esta religión percibe a la naturaleza como animada por poderes ocultos en los diversos elementos, poderes que pueden ser favorables o no y que se subordinan a un Poder Supremo; finalmente, para controlar estos poderes en la naturaleza existen los chamanes o machis, cuya función principal es la restauración del equilibrio.

A continuación haremos una presentación sintética de las características más destacables de la religiosidad y cosmovisión del pueblo mapuche, y de la relación que éstas tienen con la conformación de una identidad o ethos cultural. Tomaremos como referencia lo que se desarrolló más arriba acerca del concepto de identidad, dando una relevancia mayor a aquellas creencias y prácticas que formaban parte del universo mítico-religioso previo a la Conquista y la posterior irrupción de la religión de la Corona, el catolicismo, como religión única y verdadera.

Una de las hipótesis que recorre el trabajo de Foerster, respecto a la religiosidad y creencias del pueblo mapuche, es que las diferencias y fragmentaciones presentes en esta sociedad son superadas a partir del rito. Es el rito el que convoca y une al mapuche. Con los ritos se recrea y revive el admapu o conjunto de tradiciones sagradas y profanas que las divinidades legaron a los antepasados y, por lo tanto, también la reciprocidad con ngenechén o Ser Supremo, por los nuevos dones que Este otorga. Por ejemplo, los nguillatunes congregan a un número inmenso de personas pertenecientes a varias comunidades, que provienen de distintos lugares, a veces muy distantes, en torno a una rogativa dirigida a las divinidades y a los antepasados con el fin de obtener sus favores y protección, y también para agradecer los bienes recibidos. Se trata de un rito de organización compleja y jerarquizada, quizá el más complejo y jerarquizado que se haya podido observar al interior de esta sociedad.

Hay una dimensión central en el rito, la violencia, que se ejerce sobre una víctima sacrificial, usualmente un cordero, en reemplazo de la verdadera víctima, el hombre o la mujer. Al interior de la sociedad mapuche existe una permanente tensión entre el orden cósmico y las fuerzas del mal. En su simbolismo el mundo aparece constantemente amenazado por la acción de los agentes del mal o wekufü. Esta acción permanente del mal da cuenta de una gran precariedad, que requiere de lo sagrado, pues sólo allí se encuentra el fundamento de lo real. El rito, entonces, también es interpretado como la lucha contra las fuerzas del mal o wekufü, que son las almas o am de los difuntos que han sido atrapadas por los brujos o kalkus en su trayecto hacia la tierra de arriba o wenumapu. Esto ocurre cuando los parientes del difunto se descuidan y son negligentes respecto al cumplimiento de los ritos funerarios, cuya función es transformar al muerto en un verdadero antepasado. El nguillatún es entonces un ritual que pone en contacto recíproco al mundo profano con el mundo sagrado, con el fin de mantener el equilibrio en el universo. Se trata de un rito que tiene un doble carácter: cúltico o de sacrificio, cuyo fin es el resguardo simbólico de la reciprocidad, y representativo del orden sagrado que remite al poder significativo de los símbolos siderales.[7]

La palabra mapu o tierra es esencial en el contexto cultural mapuche. Pareciera ser que en su imaginario religioso no se puede separar mapu de wenumapu, lo que garantiza la reciprocidad entre un orden natural y un orden sobrenatural. Es decir, desde un cierto orden terrenal se puede acceder a lo sagrado, y cuando se hace referencia al mundo sobrenatural se está aludiendo a una tierra común. Por ello, la tierra no es propiedad de nadie en particular, sino patrimonio de toda la comunidad.

Como ya se señaló, la identidad no sólo es historia personal sino también grupal y social. Por ello, otro aspecto importante en el sistema de creencias mapuche es el que dice relación con los ritos de iniciación. El niño al nacer no tiene una identidad. Esta la adquiere en el momento de su bautizo, cuando recibe un nombre. Es decir, la identidad de una persona se liga con su pertenencia a un solo grupo de parentesco, a una misma sangre y a elementos de propiedad comunitaria. En la medida en que aumenta el número de individuos de una aldea y su relación con los miembros de otras aldeas es mayor la necesidad de contar con más elementos de identificación. Así, se recurre a elementos del aspecto exterior de una persona: vestimenta, peinado, objetos que lleva, etc. En la sociedad mapuche era costumbre que los nombres fueran donados por la generación precedente alterna, es decir, del abuelo paterno al nieto, en una ceremonia denominada lakutún o katankawín en el caso de las mujeres, donde además se les perforaba las orejas. Se suponía que no sólo se heredaba el nombre, sino también los atributos espirituales del donante. Este nombre compartido daba origen a una forma de parentesco de contornos imprecisos, pues se establecía entre ambos una identidad nominal, la que a lo largo de la vida se traducía en colaboración y apoyo mutuo. Incluso, cuando uno de los dos moría, el otro adquiría la categoría de deudo y participaba de todo lo relativo al entierro y rito funerario. Por su parte, el difunto seguía apareciendo en los peuma o sueños, para dar consejo y apoyar al vivo. Así, los antepasados quedaban encarnados en la personalidad de sus descendientes.

PARA TRABAJAR EN EL TALLER:
1. ¿Qué ideas le han parecido interesantes en este artículo? Expréselas en una frase.
2. Haga un inventario de las voces mapuches del artículo.
3. Identifique los elementos religiosos en la poesía mapuche.


[1] http://www2.cyberhumanitatis.uchile.cl/05/textos/riveros.html
[2] Conjunto de rasgos y modos de comportamiento que conforman el carácter o la identidad de una persona o una comunidad.
[3] Manera de ver e interpretar el mundo.
[4] Perteneciente o relativo a la percepción o apreciación de la belleza.
[5] Conocimiento filosófico de las leyes generales que rigen el mundo físico.
[6] Parte de la metafísica que trata del ser en general y de sus propiedades trascendentales.
[7] Perteneciente o relativo a las estrellas o a los astros.

viernes, 24 de septiembre de 2010

LA POESÍA DEL RENACIMIENTO.


Renacimiento significa resurgimiento de algo. En este caso significa un nuevo resurgir de la cultura grecolatina que se había olvidado tras la caída del imperio romano. Este movimiento social, artístico y literario surgió en Italia pero se extendió por toda Europa.

A esta época se le ha llamado Siglo de Oro; pero parece más apropiado el nombre de Edad de Oro ya que ocupa casi dos siglos: el XVI y el XVII.

El Renacimiento supuso un importante cambio social y cultural respecto a la Edad Media:

Edad Media (siglos V-XV)
Clases sociales: La sociedad medieval estaba estructurada en tres clases sociales: la nobleza, el clero y el pueblo.
Situación política: Durante la Edad Media; el poder real; necesitaba la ayuda de los nobles para luchar contra los árabes.
Conceptos sobre la vida: El hombre del medievo concibe la vida como un valle de sufrimiento y de lágrimas. La muerte era considerada muchas veces como una liberación. El ideal de hombre medieval es el caballero o guerrero.
La cultura: Durante la Edad Media el pueblo era analfabeto; la cultura estaba encerrada en los monasterios. La iglesia era la única representante del saber. Los libros eran muy escasos, ya que era muy costoso escribirlos a mano.

Renacimiento (siglos XVI y XVII)
Clases sociales: Al llegar el Renacimiento surge una nueva clase social: la burguesía. Está formada por comerciantes y artesanos que tienen dinero.
Situación política: En el Renacimiento se fortalece el poder real. El dueño absoluto es el monarca, y los nobles se convierten en cortesanos.
Conceptos sobre la vida: El hombre renacentista concibe la vida como una etapa de la que hay que disfrutar antes de que llegue la muerte.
El ideal de hombre renacentista es el cortesano: hombre de armas y hombre de letras.
La cultura: El hombre renacentista siente necesidad de saber y aprender. Aparecen hombres de ciencia que ya no poseen una educación eclesiástica. Con la invención de la imprenta durante el siglo XV, se facilita la difusión de libros.

La lírica en la primera mitad del siglo XVI
Durante el reinado del emperador Carlos V que comenzó en 1517, llega a España la influencia italiana a través de escritores españoles que habían vivido en la corte napolitana, atraídos por su fama y esplendor. Aportaron a la lírica española nuevos versos y estrofas:
Versos: el endecasílabo y el heptasílabo que se combinaban entre sí.
Estrofas: soneto, lira, silva, terceto.

Temas
El poeta renacentista se preocupa por encontrar nuevas formas para expresar la belleza, y por renovar los temas de sus obras. El poeta desea crear un mundo de belleza mediante un estilo sencillo. Los temas más frecuente son:


  • El amor. Se idealiza a la mujer de tal modo que llega a considerarse como un reflejo de la belleza divina. Este amor idealizado se conoce con el nombre de amor platónico.

  • La naturaleza. Se concibe como un símbolo de la perfección divina. Se describe como un remanso de paz, sosiego y armonía donde se desarrolla la acción amorosa.

  • La mitología. Se utilizan los mitos y leyendas de los dioses grecolatinos como fuente de inspiración poética; sirviendo a la vez para dar belleza a la obra.
Más información en...

La sesión 5, del 25 de mayo de 2010, se inició con la lectura de Job 38:19-38. Como en este pasaje poético de la Biblia, se describen fenómenos naturales tales como la luz, las tinieblas, la nieve, las tormentas de granizo, el viento, etc. -identificamos 29 aspectos- decidimos escribir un poema a partir de algunos de esos accidentes climáticos. Luego estudiamos la metáfora y, finalmente, dejamos como tarea escribir una poesía con el tema “Cielo e Infierno”, procurando utilizar abundantes metáforas. Como siempre, finalizamos con una oración.